Gestionamos la ventana de atraque y la documentación de exportación para que la carga pesada no quede retenida en muelle. El cliente recibe un cronograma de zarpe confirmado antes de que el buque toque puerto.
Trazamos derrotas que evitan canales con restricciones de calado y pasos con gálibo limitado. Cada travesía se calcula con márgenes de seguridad y tiempos de tránsito realistas, no teóricos.
Verificamos la estiba, los puntos de trinca y la distribución de pesos antes del zarpe. El resultado es una carga que llega sin desplazamientos ni daños estructurales, incluso en marejada.
Preparamos el manifiesto de carga, los certificados de origen y las declaraciones de mercancías peligrosas cuando corresponden. Esto reduce las inspecciones sorpresa y los retrasos en aduana.
Evaluamos eslora, manga, calado y capacidad de bodega para cada pieza. Una turbina de 200 toneladas no se embarca igual que un transformador eléctrico, y el buque se elige en consecuencia.
Enviamos partes de posición cada 24 horas y alertas tempranas si cambian las condiciones meteorológicas. El fabricante sabe dónde está su equipo y cuándo llega a destino sin llamar por teléfono.
Para operaciones que mueven maquinaria de gran tonelaje con regularidad, conviene revisar qué tipo de contrato de fletamento se ajusta mejor al volumen y a la frecuencia de los envíos. Estas son las alternativas que evaluamos con cada cliente antes de proponer una ruta.
Fletamento por viaje: adecuado cuando la carga es puntual y el puerto de destino cambia entre operaciones. El buque se contrata para un trayecto específico y el costo se calcula sobre la carga transportada.
Fletamento por tiempo: útil para plantas que exportan maquinaria de forma continua durante varios meses. El buque queda a disposición del cargador por un período definido, con rutas planificadas en conjunto.
Contrato de volumen: pensado para corporaciones que necesitan garantizar capacidad en fechas clave. Se reserva espacio en varios buques a lo largo del año, con prioridad de embarque y condiciones de carga estables.
Buque de carga pesada: cuando la maquinaria supera las dimensiones estándar de un contenedor. Coordinamos grúas de abordo, lastre y maniobras de estiba para que la carga llegue sin daños ni demoras.
Servicio de consolidación: para envíos que no completan un buque completo. Agrupamos cargas de distintos clientes con destinos compatibles y reducimos el costo unitario del transporte.
Asesoría de rutas y puertos: antes de firmar un contrato, revisamos calados, restricciones de eslora y disponibilidad de muelles en los puertos de origen y destino. Así evitamos sorpresas en la escala.