Antes de iniciar una operación, dejamos por escrito qué incluye cada servicio, qué responsabilidades asume cada parte y qué queda fuera del acuerdo. Estas precisiones evitan interpretaciones distintas cuando la carga ya está en tránsito.
Coordinadores de carga y jefes de planta de manufactura en Uruguay y Brasil comparten cómo resolvimos el transporte de sus equipos sobredimensionados.
El proceso de coordinación de un buque de carga pesada sigue una secuencia fija. Cada etapa tiene responsables, documentos y plazos concretos que definimos antes de que la carga toque el muelle.
Recibimos las especificaciones de la maquinaria: peso, dimensiones, punto de origen y puerto de destino. Con esos datos armamos el primer perfil de viabilidad.
Revisamos calados, esloras, restricciones de navegación y ventanas climáticas. Definimos si la carga viaja en cubierta o en bodega y qué tipo de buque la admite.
Buscamos entre armadores y brokers la nave disponible que cumpla con la capacidad de carga, los plazos de arribo y las condiciones del puerto de salida.
Tramitamos el amarre, la disponibilidad de grúas de gran porte y el plan de estiba. Coordinamos con la terminal y con la autoridad marítima local.
Supervisamos la operación de carga, verificamos el trincaje y emitimos los documentos de transporte. El seguimiento continúa hasta la descarga en destino.